
Una gran montaña marciana de unos 5.500 metros de altitud, y que los científicos sospechan que conserva evidencias de un enorme lago, en realidad podría haberse formado como resultado de la atmósfera polvorienta del planeta rojo. Asi lo sugiere un nuevo análisis de las características del montículo, que no es otro que el Monte Sharp, donde opera el rover Curiosity.
Si esto es correcto, la investigación podría diluir las expectativas de que este monte conserva evidencias de la existencia pasada gran masa de agua, lo que tendría importantes implicaciones para la comprensión de habitabilidad pasada de Marte.
Investigadores de la Universidad de Princeton y el Instituto de Tecnología de California indican que el montículo, conocido como Monte Sharp, muy probablemente surgió como resultado de fuertes vientos que concentraron alló el polvo y arena procedentes de los 96 kilómetros de ancho del cráter en el que se encuentra el montículo.








