La lluvia de meteoros que alarmó a Escocia

Kappa Acuáridas es una lluvia de meteoros no muy conocida pero curiosa, puesto que al contrario de la mayoría, que proviene del rastro que los cometas van dejando en el espacio, estas estrellas fugaces llegan de un asteroide, probablemente un cometa extinto. Alcanzarán su máxima actividad el próximo domingo, 21 de septiembre, y habrá que esperar a ese día para saber qué ocurrirá, porque pueden dar sorpresas. Ya lo han hecho antes.

En 2012, el 21 de septiembre, el cielo de Escocia se inundó con brillantísimos destellos de luz, que encendieron la alarma, de tal forma que la policía confirmó más de 1.000 llamadas de personas que confirmaban ver luces en la noche que algunos calificaban como fuegos artificiales o accidentes de avión, según los informes de la policía.

Se generó una gran alarma en Escocia. En lugares como Glasgow, Grangemouth, Dumbarton, Renfrewshire, Milton of Campsie Shotts o Fife, el espectáculo fue de mayor magnitud, no recordándose con anterioridad nada parecido. Muchos testigos decían que aquellas “ráfagas de fuego” procedían de todos los lugares del cielo.

Los guardacostas recibieron de igual forma numerosísimas llamadas de los avistamientos en el mar, lugar donde los meteoros se hacían incluso más brillantes por la oscuridad de los cielos al no haber apenas contaminación lumínica.

Este fue un acontecimiento único e inesperado, pues esta lluvia de meteoros no está considerada como una de las grandes del año, como son las Perseidas, las Leónidas, las Líridas, etc. Es por ello, que los observadores de lluvias de estrellas fugaces siempre están pendiente de éstas, por muy moderadas que puedan ser, ya que en ocasiones la sorpresa aparece en forma de “tormenta de meteoros”.

De todas formas la controversia está abierta, dado que las lluvias de las Kappa Acuáridas no suelen ser por lo general muy espectaculares, algunos expertos indicaron que aquél acontecimiento estaba relacionado con la caída de chatarra o basura espacial, procedente de restos de satélites artificiales, que ardieron en su entrada a la atmósfera. Un testigo dijo: “He visto estrellas fugaces y meteoros antes, pero esto era mucho más grande y más colorido”. “Veo bolas amarillas y naranjas”, señaló otro.

“Pensé que era un avión al principio. Fue bastante bajo en el horizonte y se mueve mucho más despacio de lo que pudiera ser una estrella fugaz, pero fue increíble", indicó otro observador de los hechos a la BBC.

En cualquier caso es difícil creer que se tratara de un satélite. Cuando uno de ellos cae a la Tierra, las partes de éste llevan una dirección y están agrupadas, ya lo hemos visto en otras ocasiones, pero lo curioso es que estos trazos luminosos procedían de todas partes del cielo.

Una lluvia muy lenta
En realidad, la velocidad de las partículas de la lluvia de las Kappa Acuáridas es de las más lentas que existen (tal como afirma uno de los testigos) de las aproximadamente 150 lluvias que se dan al cabo del año, ya que sus meteoros entran en la atmósfera a una velocidad de 16 km/s, nada comparado con aquellas que lo hacen a 71 km/s. Lo desconcertante es que la media de meteoros vistos por hora en esta lluvia es de solo 3, pero este dato en cualquier lluvia es muy variable y las sorpresas siempre existen.

Es muy complicado saber con seguridad cuántos meteoros veremos en una lluvia y cuál será la intensidad media del evento, ya que las partículas que flotan en el espacio no se pueden contemplar con ningún instrumento óptico, pues suelen ser del tamaño de un grano de arena, de un grano de arroz o un garbanzo o como mucho del tamaño de un puño. Hay excepciones y algunos de estos restos pueden tener varias decenas de centímetros.

Un cometa convertido en asteroide
Las Kappa Acuáridas no proceden de un cometa, sino de un asteroide, el 2006 AR3. En realidad, un asteroide no debe provocar una lluvia de meteoros, salvo que antes fuera un cometa. Cuando los cometas han pasado decenas o cientos de veces por las proximidades del Sol, estos se van quedando sin material sobre la superficie, esencialmente hielo y pequeñas partículas sólidas. Este material, que sale de los cometas formando largar colas, es que el produce las lluvias de meteoros.

Cuando un cometa se ha “desgastado” completamente por los sucesivos pasos cercanos al Sol, ya no emite más partículas al espacio y se convierte en un asteroide; una roca que no tiene hielo en la superficie, “una roca limpia”. Esto es lo que le ha pasado al asteroide 2006 AR3, un excometa, pero las partículas que salieron de él en el pasado aún siguen flotando en el espacio. Por eso, todos los 21 de septiembre podemos ver la lluvia de las Kappa Acuáridas.

Cómo ver la lluvia
En cualquier caso, fuera lo que fuere lo visto aquel 21 de septiembre de 2012, salga a ver la lluvia, no necesitará ningún instrumento óptico, solo sus ojos. Aléjese de las luces de las ciudades y encuentre un lugar lo más oscuro posible, póngase cómodo y tumbado, procure mirar principalmente hacia el E durante las primeras horas de la noche, al S sobre la 1.30 h y a partir de las 4.00 h hacia el O.



Fuente


Web http://grupogabie.blogspot.com/


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