Es posible que la vida regrese a Marte

La exploración espacial puede ser muy tediosa. Años de negociaciones para conseguir el dinero necesario, cálculos exhaustivos para colocar la sonda en el planeta deseado, recogida de datos sobre percloratos, porcentajes de nitrógeno en la atmósfera o movimientos orbitales. Pero después, todos esos datos gélidos pasan por la cabeza de personas como James Green, que los convierten en respuestas a cuestiones existenciales.

Green, que ha estado en Madrid para contar los últimos hallazgos sobre Plutón invitado por la Obra Social La Caixa y el Planetario de Madrid, es director de la División de Ciencias Planetarias de la NASA y expresa una convicción casi temeraria en que va a seguir ofreciendo ese tipo de respuestas. “Les he dicho a todos los científicos planetarios que planeo ser el director de ciencias planetarias como soy ahora cuando encontremos vida más allá de la Tierra, en los próximos diez años”.


Pregunta. ¿Qué es lo más sorprendente de lo que nos ha mostrado el paso de la sonda New Horizons por Plutón?

Respuesta. Plutón es un objeto menor que nuestra Luna, y cuando miramos objetos similares en el Sistema Solar, las superficies, habitualmente, están llenas de impactos. Esperábamos ver un cuerpo lleno de cráteres, un mundo muerto, no uno activo. Vimos algo completamente diferente, increíble. Vimos enormes casquetes polares, en forma de corazón. Estos hielos son glaciares y se han trasladado por la superficie, arrasando los cráteres y fluyendo hacia valles. También hemos visto que tiene atmósfera, que es mucho más tenue que la nuestra, pero es significativa. En esa atmósfera se forman unas moléculas de carbono que llamamos "tolines" que se precipitan, como la lluvia. Si estuvieses en Plutón, verías nieve, algo que no sucede en la Luna.

Además, en Plutón hay distintos tipos de hielo. Vemos agua helada que forma montañas, así que debe haber algún tipo de actividad en Plutón que ha permitido que la corteza haya cambiado y se haya movido. Vemos glaciares, que son de nitrógeno. Está tan frío que el gas acaba por convertirse en un sólido. También vemos metano helado. Hay hielos de monóxido de carbono en cantidades importantes. Todo esto corresponde a un mundo activo, no a un mundo muerto, y esa es la gran sorpresa, que algo tan pequeño y tan lejano sea tan activo geológicamente.

Un nuevo cambio climático puede hacer que parte de sus antiguos océanos vuelvan a Marte"
P. ¿Hay más interés en esa región del Sistema Solar después de esta visita?

R. El cinturón de Kuiper, más allá de Plutón, se llama así porque Gerard Kuiper, en los años 50 del siglo pasado, propuso que debería haber escombros más allá de los planetas gigantes, restos de la creación de nuestro Sistema Solar. Pero hasta los 90 no empezamos a ver objetos más allá de Plutón. Ahora creemos que hay decenas de miles de objetos ahí fuera y hemos encontrado 1500. La controversia sobre si Plutón es un planeta o no comenzó con el descubrimiento de un planeta que se llama Eris, mucho más lejos y mayor que Plutón, pero ahora que hemos sobrevolado Plutón, sabemos que es ligeramente mayor que Eris, alrededor de cincuenta kilómetros más.

P. ¿Hay otros objetos que está estudiando la NASA que también nos pueden contar la historia sobre el origen del Sistema Solar?

R. Entre Marte y Júpiter, en el cinturón de asteroides, hay cientos de miles de objetos, casi todos rocosos, pero también hay algunos de hielo. En algún momento pensamos que estos objetos eran restos de otros mayores que colisionaron y dejaron estos escombros, pero resulta que no es cierto. Estos objetos están tratando en realidad de convertirse en un planeta, pero Júpiter, que tiene una gravedad enorme, se lo impide. En esta región está Ceres, que sabemos que no fue creado donde está. Es probable que fuese creado en una zona más alejada, más allá de Neptuno. Es probable que sea un objeto del cinturón de Kuiper, como Plutón, y que viajó hacia el interior.

El 60% del agua de la Tierra puede proceder de más allá de Plutón"
Esta idea de que los planetas se mueven y no se formaron en el lugar en el que se encuentran hoy es relativamente nueva. Comenzó a plantearse a partir de nuestro conocimiento sobre los exoplanetas. Vemos algunos sistemas solares en los que hay júpiteres gigantescos en órbitas alrededor de su Sol más cerca de lo que está Mercurio. No se pueden haber formado allí. Se tienen que haber formado más lejos para después migrar hacia el interior de su sistema planetario.

Ahora entendemos un poco mejor las dinámicas de los sistemas solares, y una de ellas se llama resonancia gravitatoria. Sucede cuando los planetas que se forman y se trasladan alrededor de una estrella se dan tirones y empujones cuando se cruzan. Algunas veces, estos tirones y empujones son tan grandes que pueden sacar a un planeta de su órbita. Eso es lo que les pasa a estos júpiteres.

Por cada sistema solar donde vemos estos planetas inmensos cerca de su estrella hay un planeta que ha sido expulsado de su sistema solar. Ahora sabemos que hay planetas sin estrella, que están vagando por la galaxia. Y eso es parte del proceso de formación planetaria.

P. ¿Esto también ha pasado en nuestro Sistema Solar?

R. Tenemos modelos matemáticos en los que probamos si es posible que los planetas de nuestro Sistema Solar se hayan formado dónde están ahora, y Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno no se pueden formar dónde están hoy. Hemos decidido probar a formarlos más cerca, todos en el interior de la órbita de Saturno, y cuando hacemos eso, sí funciona. Las interacciones gravitatorias empujan a Júpiter hacia el interior y Júpiter empuja a los demás planetas hacia el exterior. Y eso ocurre en nuestros modelos alrededor de 800 millones de años después de la formación de los planetas. Cuando empujan hacia fuera, lo que está ahí es el cinturón de Kuiper. Todos esos cuerpos helados fueron atraídos por la fuerza de la gravedad. y entonces se precipitaron sobre todo el interior del Sistema Solar. Durante ese evento creemos que bombardearon la Tierra, Venus, Marte, y trajeron una cantidad significativa de agua y otros gases. Así, nuestro planeta puede tener agua que procede de los confines del Sistema Solar, de más allá de Plutón. Se calcula que hasta el 60% del agua de nuestro planeta puede venir de ese evento.

Plutón es un mundo activo, y esa es la gran sorpresa, que algo tan pequeño y tan lejano sea tan activo geológicamente"
Ahora sabemos que nuestro Sistema Solar ha cambiado significativamente y las resonancias gravitatorias siguen sucediendo. Una de ellas es la que sucede entre Júpiter y Mercurio, y habrá un momento en el que esa resonancia será tan grande que Mercurio será expulsado de su órbita y del Sistema Solar. Cuando eso suceda es mejor que estemos al otro lado del Sol.

En muy poco tiempo hemos descubierto planetas que orbitan otras estrellas, resonancias orbitales que moldean sistemas solares y una región entera como el cinturón de Kuiper. Y hemos descubierto, quizá, cómo se trajo la vida a este planeta, junto a su agua. Todo en muy pocos años.

P. ¿Qué tipo de vida se puede encontrar en Marte?

R. Será microbiana, porque eso es lo que probablemente sobrevive hoy. Pero hace tiempo, Marte se parecía a la Tierra. Hace 3.000 millones de años Marte tenía mucho agua, océanos. Dos tercios de su hemisferio norte estaban sumergidos en agua, y en algunos sitios con más de kilómetro y medio de profundidad. Tenía nubes, lluvia, ríos que fluían y llegaban al océano; un ciclo hidrológico completo. Así que no hay razón para pensar que Marte no albergó vida entonces. Después, un cambio climático masivo convirtió un mundo acuático en un mundo seco como es hoy. Pero eso podría volver a cambiar. En unos mil millones de años, la temperatura de Marte se incrementará en unos siete grados, y esto derretirá los casquetes de CO2, que creará un efecto invernadero que derretirá el agua helada y hay mucha en Marte. Y parte de esos océanos volverán, y es posible que la vida regrese a Marte.



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