Tornados y pequeñas llamaradas recalientan la atmósfera solar

El satélite IRIS de la NASA ha proporcionado a los científicos cinco nuevos descubrimientos sobre cómo la atmósfera solar esta mucho más caliente que su superficie. Entre ellos figuran minitornados y nanollamaradas que influyen en la transferencia de energía.
La diferencia de temperatura provoca un constante flujo de salida del sol de partículas llamado viento solar, y mecanismos que acelerarn las partículas para potenciar las erupciones solares, informa el Centro Harvard-Smithsonian para Astrofísica.

La nueva información ayudará a los investigadores a entender mejor cómo se transfiere la energía a través de la atmósfera de nuestra estrella más cercana, y realizar un seguimiento de la actividad solar dinámico, que puede afectar a la infraestructura tecnológica en el espacio y en la Tierra. Los detalles de los hallazgos se publican en Science.
"Estos resultados revelan una región del Sol más compleja de lo que se pensaba anteriormente", dijo Jeff Newmark, director interino de la División de Heliofísica de la NASA en Washington. "La combinación de datos de IRIS con las observaciones de otras misiones de Heliofísica está permitiendo grandes avances en nuestra comprensión del Sol y sus interacciones con el sistema solar."
El primer resultado identificado son bolsas de calor de 200.000 grados Fahrenheit, más bajas de lo que nunca había sido observado por una nave espacial. Los científicos se refieren a estas bolsas como bombas de calor solar debido a la cantidad de energía que liberan en tan poco tiempo. La identificación de estas fuentes de calor inesperadas puede ofrecer una comprensión más profunda de los mecanismos de calentamiento en la atmósfera solar.
Para su segundo hallazgo, IRIS observó numerosos pequeños bucles de material solar en la región de interfase por primera vez. La resolución sin precedentes proporcionados por IRIS permitirá a los científicos entender mejor cómo se activa la atmósfera solar.
MINITORNADOS
Una sorpresa para los investigadores fue el tercer hallazgo, que muestra estructuras que se asemejan a mini-tornados que ocurren en regiones activas solares. Estos tornados se mueven a velocidades de tan sólo 12 kilómetros por segundo y se encuentran dispersos en la cromosfera, la capa del sol en la zona de interfase justo por encima de la superficie. Estos tornados proporcionan un mecanismo para la transferencia de energía para alimentar las temperaturas de millones de grados en la corona.
Otro hallazgo descubre evidencias de chorros de alta velocidad en la raíz del viento solar. Los chorros son fuentes de plasma que se disparan fuera de los agujeros coronales, zonas de material menos denso en la atmósfera solar y se cree generalmente que son una fuente del viento solar.
El resultado final pone de relieve los efectos de las nanollamaradas en toda la corona. Las grandes erupciones solares son iniciados por un mecanismo llamado reconexión magnética, por lo que las líneas de campo magnético se cruzan y se realinean explosivamente. Suelen enviar partículas al espacio a casi la velocidad de la luz.
Las nanollamaradas son versiones más pequeñas que durante mucho tiempo se pensó que conducían el calentamiento de la corona. Las observaciones de IRIS muestran partículas de alta energía generados por eventos de nanollamaradas individuales que afectan a la cromosfera por primera vez.



Fuente


Web http://grupogabie.blogspot.com/


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