Misión Rosetta: la sonda se queda temporalmente sin energía, pero logró enviar datos

Los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) creen haber tenido éxito en el reposicionamiento del módulo de aterrizaje Philae hacia el Sol y están a la espera de que pueda retomar su comunicación con la Tierra con las pilas recargadas.

La ESA explicó que la sonda Philae, que está temporalmente inactiva sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko con las baterías agotadas y sin luz solar suficiente para recargarlas, podría volver a comunicarse hoy.

"A partir de ahora no será posible ningún contacto a menos que caiga suficiente luz solar sobre los paneles para generar energía para despertarlo'', explicó la ESA.

El miércoles, Philae logró posarse sobre la superficie del cometa 67P/ Churyumov-Gerasimenko tras un viaje de 10 años a bordo de la nave Rosetta.

Ayer, Philae rotó sobre sí misma para exponerse más al Sol y llevó a cabo una maniobra delicada: taladró 25 centímetros hacia dentro del cometa para empezar a recoger muestras.

El material que está por debajo de la superficie del cometa ha permanecido casi inalterado durante 4500 millones de años, por lo que las muestras podrían ser una cápsula del tiempo cósmica.

Qué pasó. El módulo de una sonda espacial se posó sobre un cometa por primera vez en la historia. El vehículo robótico Philae se separó de la sonda espacial Rosetta sobre el núcleo helado del cometa 67P/ Churyumov-Gerasimenko e hizo contacto con la superficie del cometa.

Objetivo. Philae tomará fotos en primer plano de la superficie del cometa, analizará sus gases y su estructura interna. También lo acompañará en su travesía de aproximación al Sol y documentará sus transformaciones, algo que nunca se había intentado hasta ahora.

"Caja negra". Los cometas son los objetos más primitivos del Sistema Solar. Los astrónomos piensan que son una "caja negra" con los registros de los procesos físicos y químicos que ocurrieron durante esas épocas primigenias, hace 4600 millones de años, cuando se estaban formando los planetas.

Se sospecha desde hace mucho tiempo que los ladrillos de la vida -moléculas orgánicas y compuestos ricos en carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno- podrían haber llegado a la Tierra a bordo de cometas. La misión Rosetta ayudará a confirmar esa hipótesis.



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