Exoplanetas como la Tierra 'queman' sus posibilidades de tener vida

Los planetas que orbitan cerca de estrellas de baja masa --las más comunes en el Universo-- son los principales objetivos en la búsqueda de vida extraterrestre. Pero una nueva investigación, llevada a cabo por científicos de la Universidad de Washington-- señala que algunos de estos planetas habrían perdido su oportunidad de acoger vida hace "mucho tiempo", a causa de un calor intenso que han soportado durante su formación.

En este nuevo trabajo, publicado en 'Astrobiology', el equipo ha trabajado con simulaciones por ordenador en los que se ha estudiado algunos planetas, cerca de sus estrellas de baja masa, con posibilidad de contener agua y cuyo ambiente se ha quemado cuando se estaba formando.
"Todas las estrellas se forman con el derrumbe de una gigantesca nube de gas interestelar, que libera energía en forma de luz a medida que se reduce. Pero, debido a su masa más baja y, por tanto, a su gravedad también más baja, la enana M tarda más en contraerse en su totalidad, en un orden de varios cientos de millones de años", ha explicado uno de los autores, Rodrigo Luger.
En este sentido, ha explicado que los planetas alrededor de estas estrellas pueden formarse en unos 10 millones de años, por lo que ya están ahí mientras las estrellas siguen siendo extremadamente brillantes. "Y eso no es bueno para la habitabilidad, ya que estos planetas van a ser inicialmente muy calientes, con temperaturas superficiales superiores a los mil grados. Cuando esto ocurre, los océanos hierven y toda su atmósfera se convierte en vapor", ha reconocido el científico.
Tampoco es bueno para las atmósferas de estos mundos el hecho de que las estrellas enanas M emitan una gran cantidad de rayos X y luz ultravioleta, lo que calienta la atmósfera superior a miles de grados y hace que el gas se expanda tan rápido que deje el planeta y se pierda en el espacio.
"Por lo tanto, muchos de los planetas en la zona habitable de las enanas M podrían haberse secado por este proceso desde el principio, disminuyendo gravemente su oportunidad de ser realmente habitables", ha apuntado Luger.
El artículo destaca la posibilidad de efectos secundarios de este proceso, como la radiación ultravioleta, que puede dividir el agua en sus componentes átomos de hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno ligero escapa a la atmósfera con mayor facilidad, dejando a los átomos de oxígeno más pesados atrás. Mientras que un poco de oxígeno es claramente bueno para la vida, como en la Tierra, demasiado oxígeno puede ser un factor negativo para su origen.
Precisamente es la presencia de oxígeno la que 'atrae' a los científicos y le dan a estos planetas el nombre de 'similares a la Tierra', pero los científicos advierten que estos mundos "están muy lejos de parecerse". "Si se mira más de cerca se darán cuenta de que en realidad son un espejismo, simplemente no hay agua allí", ha concluido.



Fuente

Comentarios