La materia oscura interactúa con ella misma menos de lo creído

Un análisis de observaciones astronómicas sobre cómo se comporta la materia oscura en cúmulos de galaxias (agrupaciones de galaxias) cuando estos colisionan, ha revelado algo sorprendente: la materia oscura interactúa con ella misma menos de lo que se pensaba con anterioridad. El hallazgo, aunque inesperado, estrecha el cerco en torno a la naturaleza de esta misteriosa forma de materia, al restringir las opciones capaces de explicarla.

La materia oscura es uno de los mayores misterios de la física moderna. Existe más materia oscura en el universo que materia visible, pero es extremadamente esquiva; no refleja, absorbe o emite luz, lo que la hace invisible a efectos prácticos. Debido a ello, solo se sabe que existe a través de sus efectos gravitatorios sobre el universo visible.

Para saber más sobre esta misteriosa forma de materia, los investigadores pueden estudiarla observando qué ocurre cuando choca contra cosas. Los astrónomos escudriñan los conjuntos de galaxias, llamados cúmulos galácticos, donde las colisiones en las que está implicada la materia oscura suceden de forma natural, y donde existe en cantidades lo bastante grandes como para ver los efectos de las colisiones.

Las galaxias están hechas de tres ingredientes principales: estrellas, nubes de gas, y materia oscura. Durante las colisiones, las nubes de gas distribuidas por el interior de cada galaxia chocan entre ellas y ello perturba drásticamente sus movimientos. Las estrellas se ven afectadas mucho menos. A menudo, hay suficiente espacio entre ellas como para evitar colisiones directas.

Sabiendo cómo reaccionan el gas y las estrellas a estos choques cósmicos, es factible comparar sus conductas con la de la materia oscura y, de ese modo, extraer conclusiones sobre algunos rasgos de su enigmática naturaleza.

En la investigación realizada por el equipo internacional de David Harvey, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana en Suiza, sobre la base de un análisis de observaciones hechas por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la ESA, y el Telescopio Espacial Chandra de Rayos X de la NASA, se ha comprobado que en todos los casos de cúmulos de galaxias examinados, la materia oscura, al igual que hace la mayoría de estrellas, no muestra la gran perturbación en su movimiento que sí muestra el gas. Sin embargo, a diferencia del caso de las estrellas, eso no es debido a que la materia oscura se encuentre muy lejos de otra materia oscura durante las colisiones. La teoría principal es que la materia oscura está distribuida de manera homogénea dentro de los cúmulos de galaxias, de modo que las partículas de materia oscura pueden llegar a acercarse bastante unas de otras. La razón por la que la materia oscura no se enlentece es porque no solo no interactúa con las partículas visibles, sino que incluso lo hace menos con el resto de la materia oscura de lo que se pensaba hasta ahora.

Al descubrir que la materia oscura interactúa con ella misma incluso menos de lo que se creía, el equipo de investigación ha logrado restringir las propiedades que puede tener, lo que elimina posibilidades y reduce la cantidad de identidades que puede tener. El cerco en torno a la materia oscura se ha estrechado así un poco más.



Para obtener mas información

Comentarios