8/11/20

El Tesla descapotable de SpaceX llega a Marte

Ahí arriba, a una distancia de más de 50 millones de kilómetros, hay un descapotable rojo tripulado por un maniquí en mitad del espacio. El maniquí, conocido como «Starman» y enfundado en un traje de astronauta, es el único tripulante de la excéntrica misión lanzada por SpaceX en 2018 con la finalidad de probar el funcionamiento de su cohete superpesado reutilizable, el Falcon Heavy.

«Starman, al que la última vez que se le vio fue abandonando la Tierra, hizo su máxima aproximación a Marte hoy, a unas 0,05 unidades astronómicas (unos ocho millones de kilómetros)», anunció SpaceX en Twitter. Starman no quiso hacer ninguna declaración al respecto.

La vela solar que permitirá viajar por el espacio a 1.200.000 km por hora

Puede que muchos no se den cuenta de ello, pero estamos inmersos en una nueva carrera espacial. Con la vista ya puesta en regresar a la Luna (2024), visitar Marte (2030) y explorar asteroides como futuras fuentes de recursos para la Humanidad, la próxima década estará repleta de misiones e iniciativas destinadas a "expandir" los dominios del ser humano más allá del planeta que nos vio nacer.

Por eso, las distintas agencias espaciales desarrollan ya nuevos sistemas de propulsión más rápidos, con los que se pretende viajar más deprisa por todo el Sistema Solar y, en el futuro, cumplir el sueño de llegar a otras estrellas en una cantidad de tiempo razonable. Entre esos sistemas destacan, hoy por hoy, las velas solares, capaces de generar impulso por la simple presión de la radiación espacial, pero que pueden también ser aceleradas por medio de potentes láseres. Resulta curioso, desde luego, que los primeros pasos de la navegación espacial se basen en una tecnología que en cierto modo, y salvando las distancias, se asemeja tanto a la que hace siglos nos permitió cruzar mares y océanos, antes de que existieran los motores.

Las velas solares, por supuesto, suponen todo un desafío, tanto técnico como de ingeniería. Algo que Coryn Bailer-Jones, del Instituto Max Planck de Astronomía, acaba de abordar en un estudio en el que presenta su «Sun Diver», una vela ligera que alcanzará velocidades increíbles tras «bucear», de ahí su nombre, cerca del Sol.


El estudio, que acaba de aparecer en el American Journal of Physics y que se puede consultar en el servidor de prepublicaciones ArXiv, señala que uno de los mayores atractivos de las velas solares es que liberan a las naves espaciales de la necesidad de tener que llevar su propio propulsor. Las naves, pues, serán más ligeras y podrán por lo tanto alcanzar mayores velocidades.

7/11/20

Detectan justo el momento en que un agujero negro tritura una estrella

Un extraño rayo de luz, como si fuera un último grito de auxilio, ha sido emitido por una estrella justo en el momento de caer en un monstruoso agujero negro supermasivo situado a 215 millones de años luz de la Tierra. Durante el proceso, la víctima, tan masiva como nuestro Sol, fue triturada en delgadas corrientes de material, lo que se conoce con el ilustrativo nombre de «espaguetificación». Es el fenómeno de este tipo más cercano a nosotros jamás registrado.

Cuando una estrella comete la imprudencia de pasar demasiado cerca de un agujero negro ocurre un evento de disrupción de marea: la atracción gravitacional extrema de esa región del espacio la tritura y la estira como un largo espagueti, liberando...

6/11/20

¿Hay universos en expansión dentro de los agujeros negros?

Un equipo internacional de investigadores acaba de descubrir que en el interior de un tipo teórico de agujeros negros pueden existir auténticos universos en expansión, aunque en ellos las cosas serían completamente diferentes a lo que estamos acostumbrados.

Sean Hartnoll, del Instituto de Física Teórica de la Universidad de Stanford y primer firmante de un artículo publicado en ArXiv cree, en efecto, que un agujero negro cargado eléctricamente y rodeado por un cierto tipo de espacio conocido como "anti de Sitter" podría guardar en su interior, más allá del horizonte de sucesos, la grotesca miniatura de un universo en expansión.

Por supuesto, tales agujeros negros no existen en nuestro Universo, y una de las razones, como explica el astrofísico Paul Sutter en LiveScience, es que "este tipo de espacio (el anti De-Sitter) tiene una curvatura geométrica negativa, por lo que tendría una constante cosmológica negativa, lo que significa que cualquier materia tenderá a condensarse en un agujero negro". Algo que sería justo lo contrario a lo que vemos en nuestro Universo, que se expande de forma acelerada y en el que la materia tiende a estar cada vez más separada.

5/11/20

El gigante Betelgeuse, más cerca de la Tierra de lo que se creía

A principios de este año, todas las alarmas se dispararon cuando los astrónomos detectaron que el brillo de Betelgeuse, una estrella gigante roja que se encuentra al final de su existencia, se reducía drásticamente en tres ocasiones diferentes y durante un periodo de apenas tres meses (entre octubre de 2019 y enero de 2020). Un comportamiento así no se había visto en los últimos 150 años, y los científicos pensaron que podía ser un síntoma inequívoco de que la gigantesca estrella, más de mil veces mayor que el Sol, estaba agotando su tiempo y se disponía a estallar como supernova, uno de los fenómenos más violentos y espectaculares de todo el Universo.

Tras dos meses de intensos estudios, sin embargo, los investigadores se dieron cuenta de que, a pesar de que efectivamente Betelgeuse está al final de su vida y de que terminará convirtiéndose en una supernova, su explosión podría no ser, después de todo, tan inminente. El primero de los tres oscurecimientos de la estrella, en efecto, se debió a una emisión de material, en forma de polvo, que durante unos meses ocultó parte de su luz. Después, al disiparse la nube, el brillo volvió a ser normal.

Ahora, un nuevo estudio realizado por un equipo internacional de investigadores y dirigido por Meridith Joyce, de la Universidad Nacional de Australia, sugiere que podrían pasar otros 100.000 años antes de que la gigante roja estalle. Un suspiro en tiempo estelar, aunque una eternidad para el ser humano. Pero no solo eso. Joyce y sus colegas, en efecto, descubrieron que en realidad la estrella es más pequeña y cercana a la Tierra de lo que se creía hasta ahora. El trabajo acaba de publicarse en The Astrophysical Journal.

4/11/20

Elon Musk dice que lanzará su primera misión a Marte en 2024

Elon Musk, fundador y director ejecutivo de la compañía SpaceX, aseguró el viernes que lanzará su primera misión sin tripulación a Marte en tan solo cuatro años. Este sería el primer paso para comenzar a construir un asentamiento humano permanente en nuestro planeta vecino, el plan para el futuro más ambicioso del multimillonario.

Según informa la web Space.com, Musk hizo este anuncio en la Convención Anual de la Mars Society. El empresario pretende aprovechar la ventana de lanzamiento que surge cada 26 meses para su primera misión al planeta rojo. La NASA, China y los Emiratos Árabes Unidos enviaron artefactos a este destino recientemente. La siguiente ventana se abre en 2022, pero Musk, con sus prototipos todavía en pañales, tendría que esperar a 2024.

La misión se lanzará en el vehículo Starship, la potente nave espacial reutilizable de 50 metros de longitud que se encuentra actualmente en desarrollo en las instalaciones de la compañía en el sur de Texas. SpaceX también planea usar Starship para misiones a la Luna a partir de 2022 y para viajes alrededor de la Tierra.


El sueño de Musk es el establecimiento de una gran base permanente en Marte que, lejos de asemejarse a una base científica en la Antártida, con el tiempo se convierta en una o varias ciudades en las que los humanos se queden a vivir. Esto supondría una oportunidad para la humanidad en caso de que la Tierra quede inhabitable por un gran desastre, como un conflicto nuclear o el choque de un gigantesco asteroide. SpaceX se encargaría de transportar la carga y a los humanos.


3/11/20

Puede haber un planeta acuático y habitable a solo 40 años luz de la Tierra


Un equipo internacional descubrió hace tres años una supertierra en la zona habitable -la distancia adecuada para que pueda existir agua líquida- de una pequeña estrella llamada LHS 1140, situada a tan solo 40 años luz de distancia. Este mundo extrasolar rocoso como el nuestro pero algo más grande fue considerado entonces uno de los más prometedores para albergar vida, si no el que más.

2/11/20

Oriónidas 2020: cuándo, dónde y cómo ver la lluvia de estrellas provocada por el cometa Halley

La lluvia de meteoros de las Oriónidas alcanza su punto máximo en la madrugada del miércoles 21 al jueves 22 de octubre, solo cinco días después de la luna nueva, lo que significará un año excelente para el disfrute de estas «estrellas fugaces». Aquellos que cuenten con cielos despejados -cuestión que parece no ocurrirá en España por la llegada de la borrasca Bárbara- y poca contaminación lumínica pueden esperar ver hasta 30 meteoros por hora, lo que hace que se trate de una de las lluvias de meteoros más intensas y rápidas del año.

Las mal llamadas «estrellas fugaces» en realidad son partículas del cometa 1P / Halley, más conocido como el cometa Halley. Este famoso objeto pasa por la Tierra cada 75 a 76 años y, a medida que el cometa helado da la vuelta al sol, deja un rastro de escombros por el que la Tierra pasa cada año. Estos diminutos fragmentos de cometas, algunos tan pequeños como un grano de arena, entran en la atmósfera de la Tierra, convirtiéndose en meteoros. La fricción de la resistencia del aire hace que estos se calienten, creando un rastro brillante y ardiente comúnmente conocido como estrella fugaz. La mayoría de los meteoros se desintegran antes de llegar al suelo, aunque los pocos que chocan contra la superficie de la Tierra se conocen como meteoritos.

«Se pueden ver pedazos del cometa Halley durante las Eta Acuáridas (en mayo) y la lluvia de meteoros Oriónidas (en octubre y noviembre)», explica para a Space.com el experto en meteoritos de la NASA Bill Cooke.

Por su parte, el Observatorio de Astronomía del Instituto Geográfico Nacional (IGN) afirma que «la máxima actividad de la lluvia se espera que tenga lugar en la noche del 21 al 22 de octubre. Con una Luna acercándose a su fase de cuarto creciente, el mejor momento para la observación será la segunda parte de la noche, una vez que la Luna se haya puesto».

1/11/20

La Tierra perdió parte de su atmósfera en el choque que formó la Luna

Ganamos la Luna, pero perdimos algo por el camino. Nuestro único satélite natural se formó hace unos 4.500 millones de años a partir de la colisión contra la Tierra de otro cuerpo del tamaño de Marte bautizado como Theia. Esa es la teoría en líneas generales, aunque los detalles varían en las distintas hipótesis de cómo pudo suceder ese brutal choque. Una nueva investigación dirigida por la británica Universidad de Durham ha recreado los diferentes escenarios propuestos para concluir que, según el tipo y la violencia del impacto, la Tierra se habría despedido de entre el 10 y el 60 por ciento de su atmósfera durante el evento.

¿Y si la materia oscura no fuera lo que todos piensan?

Los físicos llevan años buscándola en vano. Sabemos que está ahí, porque su atracción gravitatoria obliga a estrellas y galaxias a moverse de formas que de otro modo serían inexplicables. Pero nadie ha visto aún un «pedazo» de materia oscura, ni tampoco se han encontrado las desconocidas partículas de las que se supone que está hecha.

Ahora, un equipo de investigadores de la universidad australiana de Melbourne ha propuesto una teoría totalmente nueva sobre el origen de la materia oscura. Una que podría ayudar a investigadores de todo el mundo a observar, por fin, la misteriosa sustancia.

La teoría, que ha sido publicada en Physical Review Letters, sostiene que la materia oscura podría explicarse como una especie de «burbujas en expansión» en el Universo primitivo.

«El mecanismo que proponemos -explica Michael Baker, uno de los autores- indica que la abundancia de materia oscura pudo haber sido determinada durante una transición de fase cosmológica. Dicha transición debió de tener lugar en el universo temprano, y pudo ser similar a las burbujas de gas que se forman en el agua hirviendo. Demostramos que es natural esperar que a las partículas de materia oscura les resulte muy difícil entrar en estas burbujas, lo que ofrece una nueva explicación a la cantidad de materia oscura observada en el Universo».

31/10/20

¿Detectó la NASA indicios de vida en Venus hace 42 años?

Hace unas semanas titulares de todo el mundo reflejaban un increíble hallazgo: hay fosfina en la atmósfera de Venus, un indicador compuesto de fósforo e hidrógeno que puede asociarse con algunos tipos de vida, según recogía el estudio publicado en « Nature Astronomy». Aunque ahora se ha iniciado una carrera para comprobar este descubrimiento, quizá la humanidad dio con él mucho antes sin darse cuenta. Al menos este es el argumento de un nuevo estudio en preimpresión publicado en « arXiv» por un equipo liderado por Rakesh Mogul, bioquímico de Universidad Estatal Politécnica de California, quien afirma que la misión Pioner de la NASA ya encontró este componente en 1978, aunque hasya ahora se había pasado por alto.

Todo comenzó con el anuncio mundial. En ese momento, Mogul se percató de que quizá había algún tipo de información en anteriores misiones a Venus que podían confirmar (o desmentir) el descubrimiento de la fosfina. Inmediatamente revisó los archivos de la misión Pioner Venus Multiprobe, de la NASA, en la que se lanzaron cuatro sondas a la atmósfera de Venus hace ahora 42 años. La más grande de ellas tenía un instrumento llamado «Large Neutral Mass Spectometer» (LMNS), diseñado para identificar diferentes gases en la atmósfera del planeta vecino. El objetivo aquella época era encontrar moléculas como dióxido de carbono, duóxido de azufre o argón. Pero según Mogul los científicos de la época menospreciaron el poder de su equipo.

«Los científicos en ese momento no buscaban fosfina porque pensaron que era imposible que estuviera presente en la atmósfera de Venus», explica Mogul para NewScientist. Es decir, ni siquiera estaba contemplado buscarla. Sin embargo, el nuevo equipo ha encontrado que existen datos que se podrían corresponder con este compuesto, e incluso con otros que tampoco se esperaba encontrar.

La Voyager 2 descubre una región del espacio de mayor densidad, más allá del sistema solar

Hoy en día todos hemos podido ver impresionantes imágenes de Plutón o Saturno, o instantáneas tomadas desde la superficie de Marte. Pero hace solo unas décadas ninguna persona había visto algo así. En gran parte, este cambio de perspectiva se lo debemos a las naves Voyager 1 y 2, de la NASA, que en los años setenta y ochenta exploraron los gigantes gaseosos y tomaron fotografías increíbles de nuestro vecindario.

Esas naves siguen funcionando más de 40 años después de su lanzamiento y ya se han convertido en los artefactos humanos que más lejos han llegado. De hecho, ambas viajan ya por el espacio interestelar (desde 2012, en el caso de la Voyager 1, y desde 2017, en el caso de la Voyager 2), una región situada más allá de la heliosfera, la burbuja en la que el viento solar se impone al medio situado más allá.

Esta semana, un artículo publicado en « The Astrophysical Journal Letters» ha informado de que la Voyager 2 se ha encontrado con una región de mayor densidad en el espacio interestelar. Este hallazgo confirma que una detección similar de la Voyager 1 no es un error y que ahí fuera existe una gran región en la que la densidad del espacio sufre una importante oscilación. Lo más interesante es que se desconoce el motivo.

30/10/20

Hallan 24 planetas que pueden ser mejores para albergar vida que la propia Tierra

Dado que de momento la humanidad no ha encontrado un planeta diferente a la Tierra que albergue vida, es lógico pensar que nuestro mundo es el más apto para ella. Sin embargo, un nuevo estudio viene a desmentir completamente ese postulado: unos científicos han encontrado hasta 24 planetas fuera de nuestro Sistema Solar que pueden albergar condiciones más adecuadas que esta bola azul flotando en el Universo. Las conclusiones acaban de publicarse en la revista « Astrobiology».

Dirk Schulze-Makuch, de la Universidad Estatal de Washington, dirige esta investigación en la que detalla las características de los posibles planetas «superhabitables»: son más antiguos, un poco más grandes, algo más cálidos y posiblemente más húmedos que la Tierra. Además, la vida también podría prosperar más fácilmente en mundos que giran alrededor de estrellas con una vida útil más larga que la de nuestro Sol.

Los 24 primeros candidatos descubiertos están a más de 100 años luz de distancia, pero Schulze-Makuch afirma que el estudio podría ayudar a enfocar los esfuerzos de observación futuros mundos, utilizando, por ejemplo, el telescopio espacial James Web de la NASA, el observatorio espacial LUVIOR o el telescopio espacial PLATO, de la Agencia Espacial Europea.

Descubren pruebas de que algo muy grande chocó contra el centro de la Vía Láctea

A nuestro alrededor, nada está quieto. Debido a la rotación de la Tierra, la península ibérica se mueve a unos 1.050 km/h (mientras que el ecuador alcanza los 1.670 km/h). El propio planeta viaja en torno al Sol a unos 107.000 km/h, mientras que el sistema solar orbita la galaxia a casi 800.000 km/h. Por último, nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, se mueve en dirección a un gran atractor, situado en la dirección en la que encontramos las constelaciones de Leo y Virgo, a una increíble velocidad de 2,1 millones de kilómetros por hora (esta velocidad se expresa en relación con la radiación de fondo de microondas procedente del Big Bang).

Después de comprobar que todo se está moviendo ahora, resulta más aceptable pensar que también se estaba moviendo en el pasado. De hecho, hay indicios de que la Vía Láctea chocó o engulló a galaxias menores en el pasado. Esta semana, un estudio publicado en « Astrophysical Journal» ha propuesto que algo muy grande «chocó» contra el centro de nuestra galaxia, hace unos 2.700 millones de años. Según han propuesto, los movimientos de multitud de estrellas en el vecindario de la constelación de Virgo son todo lo que queda de un auténtico choque lateral entre galaxias.

«Cuando vimos los datos en conjunto, fue como una revelación», ha explicado en un comunicado Heidi Jo Newberg, directora del artículo e investigadora en el Instituto Politécnico Rensselaer (Estados Unidos). «Este grupo de estrellas tiene un montón de diferentes velocidades, lo que era muy extraño —ha recordado— Pero ahora, cuando vemos los movimientos en conjunto, comprendemos por qué las velocidades son diferentes y por qué se están moviendo de esa forma»

29/10/20

¿Han encontrado los astrónomos agujeros de gusano?

Una serie de fuertes emisiones de rayos gamma podrían estar diciéndonos que lo que hasta ahora parecían ser gigantescos agujeros negros son, en realidad, enormes agujeros de gusano, túneles en el espacio-tiempo que comunican, como si de una red de Metro se tratara, puntos distantes del Universo. Esa es, en efecto, la sorprendente conclusión de un equipo de astrofísicos dirigido por Mikhail Piotrovich, del Observatorio Astronómico Central de San Petersburgo, en Rusia. El trabajo, que se publicará próximamente en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, puede ya consultarse en el servidor de prepublicaciones ArXiv.

Los extraterrestres podrían estar viéndonos desde más de mil estrellas cercanas

Del mismo modo en que nosotros, desde la Tierra, hemos detectado ya varios miles de planetas alrededor de otras estrellas, una hipotética civilización alienígena podría haber detectado nuestra presencia. ¿Pero desde qué posiciones en el espacio sería eso posible? ¿Y cuáles son exactamente las estrellas desde las que sería más fácil encontrarnos?

Con esa idea en sus mentes, Lisa Kaltenegger, directora del Instituto Carl Sagan en la Universidad de Cornell, y Joshua Pepper, físico de la Universidad de Lehigh, decidieron hacer los cálculos y descubrieron que, a nuestro alrededor, existen 1.004 sistemas estelares especialmente «afortunados» desde los que los extraterrestres, si es que existen, podrían estar observándonos desde la distancia.

Cada uno de esos sistemas, en efecto, tiene una línea de visión directa de nuestro planeta y muchos están, además, lo suficientemente cerca de nosotros como para detectar incluso los rastros químicos que deja la vida terrestre. Las conclusiones del estudio acaban de publicarse en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.


Las 1.004 estrellas identificadas por los investigadores están dentro de la llamada «secuencia principal», es decir, son similares a nuestro Sol y podrían tener en órbita mundos similares a la Tierra. Ninguna de ellas, además, está a más de 300 años luz de distancia, lo que las convierte en «vecinas» que habitan nuestra misma región de la Vía Láctea. La más próxima a nosotros, en efecto, está apenas a 28 años luz de distancia

28/10/20

Marte hace esta semana su mayor aproximación a la Tierra hasta 2035

Esta semana Marte se encuentra en su punto más cercano a la Tierra. Un fenómeno astronómico que no se volverá a repetir hasta 2035, ya que el planeta rojo está a unos 62 millones de kilómetros de nosotros, una distancia que, si bien parece increíblemente grande, coloca a nuestro vecino a simple vista, sin tener que utilizar telescopios o prismáticos.

Si las nubes lo permiten, Marte es observable en lo alto del cielo, al este. Allí aparece como una luz rojiza que no parpadea. «Octubre es un gran momento para verlo, ya que el planeta es visible toda la noche y alcanza su punto más alto alrededor de la medianoche», escriben en un comunicado desde la NASA.

La Tierra y Marte viajan alrededor del Sol en órbitas elípticas, orbitando en la misma dirección pero a diferentes velocidades y a diferentes distancias. Cada 780 días, o aproximadamente cada dos años, Marte y la Tierra se alinean y se acercan, pero no siempre a la misma distancia. Este fenómeno se produce poco antes de la oposición de Marte, que es cuando la Tierra se interpone entre el Sol y Marte.


«Si tanto la Tierra como Marte rodearan al Sol en círculos perfectos, y en el mismo plano exacto, la distancia entre la Tierra y Marte siempre sería mínima el día de la oposición de Marte. Pero no vivimos en un universo tan simétrico», explican desde Earthsky.org. Es decir, que el hecho de que sus órbitas sean elípticas es la razón de por qué este acercamiento no se da cada vez que la Tierra se interpone entre el Sol y Marte.

Y aunque este acercamiento se produce cada dos años, no siempre es igual de cercano: en 2003 ambos plantes se aproximaron a tan solo 55,76 millones de kilómetros. Un récord que no se batirá hasta 2287, cuando se prevé que Marte se acerque a 55,69 millones de kilómetros de nosotros.

En cuanto a cómo se verá Marte en el cielo, no esperen encontrarse un objeto tan grande como la Luna. En realidad, solo verá un punto más brillante en el cielo, lo que, aún así es digno de contemplar.

La NASA y la ESA firman un «acuerdo histórico» para ir juntas a la Luna

En un encuentro virtual, el director general de la Agencia Espacial Europea (ESA), Jan Wörner, y el administrador de la NASA, Jim Bridenstine, han firmado un Memorando de Entendimiento «para llevar a Europa a la Luna». Dicho acuerdo se produce en el marco del programa Artemis, por el que la NASA quiere enviar astronautas a la Luna a partir de 2024 y llevar a cabo una exploración sostenible y duradera en el satélite, en cooperación con otras naciones y con compañías privadas.

Wörner ha dicho que la participación de la ESA es fruto de años de preparación: «A lo largo de 20 años de presencia humana continuada en la Estación Espacial Internacional, hemos sido testigos de un nivel de cooperación sin precedentes entre las naciones. Para que la exploración espacial sea sostenible precisa de un esfuerzo internacional coordinado, y Europa ha demostrado ser un socio fuerte y de confianza», ha recalcado.

27/10/20

Confirman la detección de nuevo planeta tierra potencialmente habitable

En la Vía Láctea hay del orden de 200.000 millones de estrellas, de las cuales la mayoría parece tener al menos un exoplaneta en su órbita. Por eso, resulta evidente que a la hora de explorar estos mundos los científicos se enfrentan a una tarea colosal. Una posible estrategia es intentar lo que hizo el telescopio espacial Kepler: fijarse en una región del cielo e ir en busca de los planetas situados en estrellas brillantes y lejanas. Otra es buscar por todo el cielo, pero limitarse a las estrellas más cercanas. Éstos, además, serán los que mejor podrán investigar los telescopios de la siguiente generación.

El telescopio espacial James Webb de la NASA completa las pruebas ambientales













Con la finalización de su última serie de pruebas históricas, el telescopio espacial James Webb de la NASA ha sobrevivido a todas las duras condiciones asociadas con el lanzamiento de un cohete al espacio. 

Las pruebas recientes de Webb han validado que el observatorio completamente ensamblado resistirá el ruido ensordecedor y los temblores, traqueteos y vibraciones que el observatorio experimentará durante el despegue. Conocidas como pruebas “acústicas” y de “vibración sinusoidal”, la NASA ha trabajado cuidadosamente con sus socios internacionales para hacer coincidir el entorno de prueba de Webb precisamente con lo que Webb experimentará tanto el día del lanzamiento como cuando opere en órbita.

Aunque cada componente del telescopio se ha probado rigurosamente durante el desarrollo, demostrar que el hardware de vuelo ensamblado puede pasar de manera segura a través de un entorno de lanzamiento simulado es un logro significativo para la misión. Completadas en dos instalaciones separadas dentro del Parque Espacial de Northrop Grumman en Redondo Beach, California, estas pruebas representan las dos últimas de Webb, en una larga serie de pruebas ambientales antes de que Webb sea enviado a la Guayana Francesa para su lanzamiento.

El próximo entorno que experimentará Webb es el espacio. 

El Tesla descapotable de SpaceX llega a Marte

Ahí arriba, a una distancia de más de 50 millones de kilómetros, hay un descapotable rojo tripulado por un maniquí en mitad del espacio. El ...