
La sonda espacial Cassini de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), ha observado indicios de la existencia de un océano bajo la superficie de la luna de Saturno conocida como Dione. Los astrónomos siempre han visto a este satélite como una bola blanca (recubierta de hielo), sin vida, pero gracias a las imágenes obtenidas de una de sus montañas, de 800 kilómetros de largo, ahora se cree que esta luna tuvo actividad en el pasado e, incluso, puede estar activa en la actualidad.
Científicos creen que Dione puede ser una "imitación" de su compañera, en la órbita de Saturno, Encelado. "Puede tener más agua que muchos mundos activos", ha explicado la autora principal del trabajo, Bonnie Burattie, en referencia a la propia Encelado a la luna Titán o a la luna de Júpiter Europa, de las que se cree que tienen un océano de agua en su interior.










